lunes, 4 de noviembre de 2013

Las cosas pasan por algo


Siempre he sabido que las personas valen más de lo que damos por ellas. Por eso la gente que espera, es gente insatisfecha, infeliz. Aquellos que esperan el reconocimiento, la aceptación , el amor, la felicidad... acaban irremisiblemente frustrados. A no ser que empiecen por reconocer a los demás, aceptarlos, amarlos e intentar hacerlos felices.
Todos hemos conocido a personas así, siempre insatisfechas, siempre frustradas y muchas veces agresivas emocionalmente.
Tengo que decir que he tenido mucha suerte por tener a alguien así a mi lado tantos años. ¿Qué por qué suerte?
¿Has
visto la sonrisa siempre en mi cara?¿has visto la dulzura de mis palabras?¿me has oído alguna vez juzgar a alguien?¿me has visto odiar?

Hoy me he emocionado profundamente en varias ocasiones. La mas importante ha sido escuchar a mi Baby hablar con su retoño, del cual no supe nada hasta ayer. La dulzura y paciencia que he descubierto en ella, después de tantos años, me ha sorprendido, por que no la esperaba.

Tampoco esperaba que se acordase tan bien de mi, casi mejor que yo mismo. http://neskitanena.blogspot.com.es/2010/08/las-cosas-de-marcia.html?zx=4d92a0eaa9bc649e

Mi niña ya no es mi niña, pero no me entristece. Ahora se que tengo una gran aventura por delante, una aventura que me apetece, que me ilusiona y constituye otro de esos retos emocionales a los que ya no estaba acostumbrado. Mi niña ya es mujer (hace tiempo claro) y también es madre, ahora tengo que aprender a ser de nuevo su amigo.

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