miércoles, 23 de octubre de 2013

Última carta de amor y miseria... (escrita antes de salir de mi casa por última vez)

Yo me quedo alucinando contigo, es que casi ni te reconozco. Te voy a hablar con sinceridad, cosa que hace tiempo que no hago por no se que cuestión de respeto, convivencia o yo que se.
Lo primero es que no se quién te come a ti la cabeza, o a quien se la comes tu, pero espero que es@s amigo@s que tienes, que tanto te quieren, o eso al menos crees tú, (yo también te quiero y mira como me he portado contigo) algún día te enseñen como es la realidad, por que la retuerces tanto a tu conveniencia, que tienes hasta los valores distorsionados. Vamos, que estás tan equivocada en algunas cosas, que da miedo, porque hasta te lo crees.
Vamos por partes porque te mereces un esfuerzo en la respuesta a todo esto, tanto como el que tu has hecho, pero desde ya te digo que no pensaba ni contestarte, porque los dos mensajes que me has mandado son muy flipantes y carentes de toda lógica.
Lo primero es que me los mandas cuando sabes que estoy trabajando y en medio de un partido... bueno, no se que pretendías con ello, pero vamos, me parece increíble que luego encima me llames en la hora más fuerte para pedirme explicaciones... y me hablas de respeto...pues primero respetarme a mi y mi trabajo, por que de el sale la pensión que he de pasar a mi hijo y todo lo demás. Pero claro, ¿cuando has respetado tu mis trabajos? Nunca, y si no recueda las broncas por mis horarios y las llamadas intempestivas y tu falta de confianza...
Con respecto a lo de tu hermano, ni que decir tiene que no le dije absolutamente nada de lo que ahí pones, no se lo he dicho yo, es mas, me suena a la perorata que ya tubiste en la playa con el en Julio... pero claro, lo primero es pensar que yo le he dicho esas cosas... ¡Yo eso no se lo he dicho a nadie, porque ni siquiera lo pienso! Pero por los actos te conocerán...
Me dices que estás harta y que no te mereces esto, quizá no, pero es lo que te has buscando. Tu dices que te has portado genial conmigo, pero lo que no te das cuenta es de que es al revés. Reconozco lo de los ataques y reproches, ya te he explicado en persona que yo te quiero aún, que  tu me has dejado a mi, cosa que yo no habría hecho, me permites quedarme en casa por el niño y por caridad "porque con lo que te queda no puedes vivir dignamente" me dijiste... ¿Te parece digno que yo este de casa al trabajo todo estos meses, con presiones para que no llegue tarde, con mensajes de que hay que comprar yogures, llevando a tu hermano al centro.. en resumen, lo mismo que cuando estábamos juntos, mismas responsabilidades y hasta hacer de comer para la niñera que se queda con mi hijo... ¿y tu donde estas? Hasta donde yo sé, tu estabas de baja y no trabajas. Si piensas que eso es digno eres una hipócrita. ¿Donde esta la Marga que se llena la boca hablando de que lo mas importante es su hijo? Claro, importante para que yo esté aquí y tu puedas rehacer tu vida con la tranquilidad, de que tu hijo está con su padre, pero, ¿nadie te dice que lo que le pagas a la niñera, se lo estás quitando a el? y no hablo de dinero solo, hablo de las noches que se a ido a la cama sin su madre al lado sabiendo que está de fiesta, mientras que cuando estás con el, le estas diciendo y pidiéndole que no te de la paliza por que estás enferma...
Yo te dije que si las cosas las seguíamos igual, que yo me quedaba en casa para ayudarte y por el niño, no por el dinero, ni la casa, por ti y por el niño, y lo he cumplido hasta el último día, y si me fui a Madrid, que no estaba planeado, fue por que desde que volviste de la playa, hasta que me fui de vacaciones, solo viniste una tarde a casa, un lunes, para estar con tu hijo, y estabas dormida en el sofá cuando llamé yo, para ver como estaba... Es más, ni siquiera estabas cuando volví de la playa el lunes con él, después de una semana sin verle.
Puedo seguir con fechas y detalles, pero ha sido todo el verano y septiembre igual. Entonces ¿donde esta el trato genial?  No me has tratado, me has usado, como siempre, y encima intentas que me sienta yo culpable por sentirme humillado, utilizado, engañado...¿y me dices que soy importante para ti? claro, mano de obra insustituible. Pero es que si tu hubieses llevado las cosas por las malas, como podías haber hecho sin duda ¿hubises pasado el verano que has pasado? ¡Incluso me he quedado en septiembre, que no pensaba hacerlo, para que tu pudieses pasar tus “vacaciones”!,  un mes en el que no has pasado en casa ni tres días seguidos si no fuese por los médicos...
De lo de vivir de tu herencia ni hablo, por que tus propias palabras te delatan, Bueno, sí, ¿donde está la parte de tu hermano?¿también la he gastado yo?¿Y los millones de la venta de pizzería?¿Eras tu la que se tiraba doce horas trabajando en el horno?. Hace muchos años me dijiste que el dinero lo manejabas tu, y que hacías con el lo que querías por que era tuyo. Yo he intentado que no te falte de nada, pero te casaste con un militarzucho que no ganaba ni cien mil pesetas, y nunca he sido más que eso.
Me hablas del coche y de tu bienestar como si yo te estuviese quitando algo, como que no hubiese estado haciendo lo mismo que hacia antes de que me dejaras...ya te digo, tus palabras te delatan.
Me dijiste que los gastos del divorcio los pagabas tu, que lo tenias hablado con Julia, fueron tus palabras y yo he aceptado un mutuo acuerdo que me deja viviendo de la caridad de mi familia, hipotecado hasta las cejas para toda la vida, para no hacer un gasto extra que perjudicaría sobre todo al crío. Me consta que sabes lo que hemos firmado y de que había otras formas más perjudiciales para ti y la casa.
No dudo de que hayas pensado siempre en mi bien, pero siento decirte que no lo has conseguido. Mi único bien y lo único que yo esperaba de mi esposa era que me amara, nunca he necesitado nada más, y tu has puesto mil barreras entre nosotros,. Hablas de mi escala de valores, pero no analizas nunca la tuya. Yo me equivoqué sin duda, defendiendo lo indefendible, pero tu te has llevado años despreciándome como hombre, como padre y como marido. El problema es que "nunca te has dado cuenta de ello". En los últimos diez años hemos hecho el amor unas diez veces, desde que nació el niño menos de veinte y tirando por lo alto, por que en los últimos cuatro años, nada de nada...¿y me hablas de escala de valores?¿me hablas de respeto, amor, de que luchaste por nosotros mucho tiempo?¿eso lo tienes en cuenta cuando les cuentas a tus amigos la mala vida que te he dado, lo infeliz que eras con el padre de tu hijo, como tu me llamas? Tu me dejaste de amar hace años, muchos años. Podríamos haber pasado tiempo solos, como aveces me reprochas, pero te recuerdo que tantas escusas ponía yo, como tú, además de que nunca he entendido por que esa manía de querer ir siempre a todos sitios sin nuestro hijo...
Y en el segundo mensaje me dices que tienes la conciencia tranquila, me parece bien y me asusta al mismo tiempo. Piensa que yo también la tengo, porque yo si he seguido aquí como antes. Me refiero en la casa, con el niño, con tu hermano y contigo si hubieses estado. He trabajado, he aportado todo lo que ganaba y lo que he gastado a sido del bote del trabajo o invitado. He procurado no hacer nada que pudiese hacer daño al niño ni a la estabilidad de la casa. He cocinado, lavado, comprado, limpiado, llevado y traído, igual que siempre, y cuando he salido es por que estabas tú en casa con nuestro hijo, no lo he dejado con nadie, ni con mi familia, para irme a ningún sitio, solo si estaba con su madre aprovechaba para ir a tomarme una cerveza. Y no me puedes salir ni con los cuatro días de Madrid, te recuerdo que estando casados, tu te has ido a Ibiza varias veces y hasta me parecía bien. (En realidad no, porque nunca te has tomado tanto esfuerzo para estar conmigo, estando enferma como cuando te ibas a de viaje, con tus mareos vómitos y todo... yo te pedía menos, mucho menos).
La película esa de que yo como con tías y no se qué, me parece muy fuerte... no se quien te ha contado la milonga, pero tu sabrás. Como tu dices, no me das, ni me pides explicaciones. La diferencia es que tu me reprochas un día que estuve fuera y me afeas que yo te diga, que te has pasado el verano de tu vida a mi costa y empezando otra relación. Yo no te digo, ni te he dicho nunca que no hagas lo que haces, de hecho, sigo aquí hasta ahora, pero no me puedes pedir que esté de acuerdo, ni que me parezca bien. Yo no te voy a juzgar, no voy a poner en una balanza lo que tu haces y lo que yo hago, no es importante ni necesario, pero respeta que me pueda sentir herido por ciertas cosas, aunque tu no las hagas para herirme. Pero claro, pedirte respeto y que me comprendas está fuera de lugar ya, como tu dices, ya es tarde.
Dices que como la decisión la tomaste tú, ese es el problema. No puedes estar más equivocada. Yo nunca te hubiese dejado, es cierto, al menos en la situación en la que yo creía que estabas, enferma y sola. Que nuestra vida fuese un infierno y que no eramos felices es cierto, pero que te amo y te amaré siempre no lo es menos. Yo sabía que teníamos que separarnos para ser felices, porque tu ya no estabas dispuesta a darme lo que yo necesitaba desde hacia años, y yo no tenia mas fuerzas para tratar de ser ese marido perfecto, que te tuviese en un pedestal de mármol del que resbalaran todas las demás cuestiones. Pero es que muchas de esas “prioridades” que dices que ponía por delante de ti, me daban la fuerza necesaria par volver a casa cada día y enfrentarme a una realidad evidente, que tu ya no me querías. Yo me refugiaba en la música, en el trabajo y hasta, fíjate, en mi familia, porque el panorama al llegar a casa era desolador...Una mujer preciosa, que siempre esta enferma o tiene muchos problemas y cosas de las que preocuparse, una esposa por la que he dado todo lo que soy (no quiero recordarte a todo lo que he renunciado por ti, por que lo hice con todo mi amor) y que no es capaz de darme un beso de amor por que le doy hasta asco, de la que recibo continuos reproches y ni una sola palabra de cariño, ni de agradecimiento y ni hablemos del sexo, que en vez de ser el núcleo de unión entre la pareja, se convierte en arma de represión y venganza o castigo yo que sé... y no quiero ahondar mas en detalles por que yo también tengo mi parte de culpa, sin duda. Nunca he sido cariñoso, ya lo se, pero no soportaba acercarme a ti sabiendo que me ibas a rechazar, me sentí utilizado y maltratado psicológicamente muchas veces, y aun así, nunca te hubiese dejado. Yo te elegí a ti y lo dejé todo, y he procurado expiar las culpas de todo lo que había hecho mal cuando nos conocimos. Se que eso me lo perdonaste, pero después has sido incapaz de perdonar nada de lo que ha pasado, ni tan siquiera cosas que hice en momentos en los que yo también estaba enfermo, enfermedad que nunca he superado del todo y que aun me tiene enganchado a pastillas por forzar una recuperación que nunca se produjo del todo.
Dices que lo de atrás no importa y que tu has tragado mucho, pero de esos polvos vienen estos lodos, que lo sepas. Has tragado mucho, pero me gustaría saber si alguna vez te has puesto en mi lugar de verdad, se que me dices que sí, y se que crees que si, pero lo haces creyendo que yo soy como tu, y no es así, yo soy mas sencillo. Te pones en mi sitio y piensas como te sentirías tú en mi lugar, no como me siento yo... ese ha sido el problema de antes y de ahora, pensar que lo que tu querías para mi era lo que yo quería también, y nunca ha sido así. Yo soy muy básico y tu muy complicada, te lo dije muchas veces, incluso ahora estoy mas de dos horas tratando de explicar lo que nunca has querido ver.
Me dices que mis reacciones llegan tarde... ojalá hubieses gastado un cinco por ciento del esfuerzo que estas invirtiendo en tu nueva vida, en arreglar de verdad la que tenias antes... no te equivoques otra vez, yo no llego tarde, reacciono a lo que esta pasando ahora, no a lo de atrás. Si llevo cuernos o no es cosa tuya, a mi nunca me ha importado demasiado. Tu has tenido tus escapadas y yo me masturbaba mirando fotos tuyas y recordando aquellas noches furtivas y apresuradas. Pero no puedo dejar de sentirme mal cuando veo la lencería que usas con alguien con el que estás semanas, después de estar mas de tres años respetándote y sin reprocharte nada. Eso me da que pensar.
Se que me has querido mucho, a tu manera me lo has demostrado. Pero el amor solo tampoco era suficiente para mi. Una mujer necesita otras cosas, no solo amor para acostarse con su marido, me llegaste a decir aquel día... Ahora entiendo por qué lo decías... nunca has sido de las que se acuestan con los empleados.
Considero todo esto terminado, conversación acabada, aunque haya cosas que no te haya dicho, no creo que ya sea el momento ni la situación. La vida da muchas vueltas, me dijiste también un día, pero no gira solo en torno a ti. El Martes salgo de tu vida y quiero hacerlo totalmente, sin mas historias.
La relación que tenga con mi hijo será cosa mía y de él y trataré de hacerlo feliz en la medida de lo posible, y trataré de que no le falte de nada, como hasta ahora. Si eso no te vale, será cosa tuya.
Un beso y hasta siempre.

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