domingo, 1 de septiembre de 2013

No me gusta tener perro.

No me gusta tener perro.

Tener perro conlleva un esfuerzo y una responsabilidad que yo nunca he estado dispuesto a asumir.

Es por esto que siempre me fijo en la gente que tiene perro, sobretodo en el momento del paseo.

Me gusta intentar adivinar los diversos aspectos que forman parte de esta relación.



Me resulta irónico que los amantes de los perros sean considerados también por definición, amantes de la naturaleza, sobre todo cuando las bolsas para recoger las heces son de plástico no biodegradables, ni reciclables una vez usadas, además de toda la parafernalia de correas, comederos y bebederos, habitualmente comprados en un chino y de materiales muy poco ecológicos.


     Cuando veo a una chica hermosa paseando con su perro, tampoco puedo dejar de imaginarme el espacio que ocupará en su casa. A oído uno tantas cosas y visto otras, que no pudo menos que asquearme un poco al pensar en una cama llena de pelos de perro, o un animal de esos olisqueandote el culo en mitad de un polvo, o simplemente darle un beso a unos labios, que antes hayan lameteado el can en cuestión.

Ahora, tambien te digo que si es para que me la chupen, tanto asco no me iba a dar...¡Y a la mierda con la ecología!!!

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