miércoles, 14 de agosto de 2013

Hecho público, que no púbico.

Ya es oficial y elevado a público con luz taquígrafo y dietas de abogado de por medio. Estoy divorciado.
Yo, como siempre, he tragado con todo, todo me lo he creído y todo lo he aceptado. Me siento herido y liberado a un tiempo. Herido evidentemente por la perdida y la parte de culpa, y liberado en cierto modo porque, aunque esté aun en una cárcel de necesidad y falta de recursos, afectividad y cariño... tengo una bonita puerta abierta para salir, si así lo estimo conveniente, cuando quiera.
 Mientras tanto, el bueno de mi sigue haciendo de niñero, chofer, mozo, cocinero, asistente y saco de arena, todo ello en pos de una buena convivencia y el bienestar de un hijo, que a la postre, se pasa el día enganchado a la consola o hablando de ella... La pregunta es ¿Y no es lo mismo que hacías antes? y la respuesta sigue siendo la misma, y el siguiente comentario es "Claro, pero antes estabais casados y eso..." y la respuesta sigue siendo la misma... al final uno siempre espera poder echar un polvo, cuando te estas conociendo por placer, de novios por costumbre, de casado por obligación y de separados por nostalgia o vicio o por ver que pasa..., este es el hecho Púbico.
Pero así estoy yo, harto del hecho público y esperando el hecho púbico, pero ¡hay de mi! si por placer daba como vergüenza, si por costumbre era aburrido, si ese tipo de obligaciones te agobian y viciosa, lo que se dice viciosa no has sido nunca demasiado... ya digo ¡hay de mi y de mi túnel carpiano! Y es que voy a ser desgraciado hasta para eso.
Y eso que el hecho púbico no se me dio nunca mal del todo...

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