miércoles, 28 de octubre de 2009

Esa voz de la Play Station

No puedo evitar ciertos debates interiores, ni sentir cierta afinidad o desprecio con personas o personajes que voy descubriendo por la vida, como todos.

Andres Montes no fue para mí más que una voz en un juego de basquet de la play, un soniquete que me enseñó lo que era un "aliup" y un "pincho de tortilla".
Cuando le ví por primera vez en la tele con su pajarita y su melondra lampiña... parecía la versión cine de barrio de Steve Urquel.

Mucho mas tarde llegó el "jugón" y el "tiki taka", el "te lo dije Salinas" y "el episistema" y las comilonas de Iturriaga (los colaboradores que elegía se cuentan entre mis grandes ídolos del deporte de todos los tiempos, incluyendo a Salinas of course)
Al final, un montón de periodistas deportivos que le consideraban amigo y maestro y otros pocos que le usarán para guerras entre plataformas mediáticas de forma abominable.

El sábado pasado me desayuné con la noticia de su muerte y hasta ahora no he pensado demasiado en él.

He descubierto que en realidad, era de esas personas de las que sientes cierta vergüenza ajena, que no es otra cosa que ver parte de ti mismo en en ellas, esa parte del sentido del ridículo que tenemos y que reflejado en ellas nos da pudor. Y no digo que Andres hiciese el ridiculo, es que se manifestaba de forma tan cercana que casi nos invadía el espacio personal, y eso da rabia.


PD: Ha personas que se mueren y otras que se van, por eso no te digo adiós Andres Montes, porque solo te has muerto.

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